Y sí, de nuevo llegamos al tema de las visitas (pero ya es la última vez, lo prometo)... Hace dos domingos os contaba que nuestro primer obstáculo en la lactancia fueron las grietas, el frenillo y las obstrucciones. A este obstáculo se añadió lo que realmente suponía para mí la lactancia a demanda... y no puedo dejar de lado este tercer (y último) obstáculo porque, aunque lo he dejado para el final, en el caso del nacimiento de S (con R lo supimos controlar mejor, porque ya nos lo sabíamos) fue una bomba. Ante todo, quiero dejar claro que mi intención no es ofender a nadie y que estoy agradecidísima por tantísimas muestras de cariño que tuvo tanta gente con nosotros (porque en el fondo, las intenciones de las visitas, no son otras sino mostrar el cariño a la familia y su ilusión por el nuevo bebé). Eso que quede claro, que lo sé y lo agradezco . Pero también es cierto lo que ya he dejado caer por aquí alguna vez... que no siempre sabemos qu...